Avanza México en protección de la capa de ozono

México ha eliminado el 97.5% del máximo nivel de consumo de las sustancias agotadoras de la capa de ozono, eliminando totalmente los Clorofluorocarbonos (CFC), Tetracloruro de Carbono (CTC), Halones y el Bromuro de Metilo.

Marí­a de Lourdes Torrano

16 Sep 2015

El Protocolo de Montreal es considerado el instrumento internacional ambiental más exitoso del sistema de Naciones Unidas, desde 1987 ha promovido la eliminación acelerada de la producción y consumo de sustancias que deterioran la Capa de Ozono que protege la vida en la Tierra de las radiaciones dañinas del Sol. Actualmente, es el único acuerdo multilateral con ratificación universal ya que los 197 países del orbe forman parte del mismo, y México fue el primer país en ratificarlo.

En el marco del Día Internacional de la Preservación de la Capa de Ozono, la SEMARNAT informa que a la fecha México ha eliminado el 97.5% del máximo nivel de consumo de las sustancias agotadoras de la capa de ozono, eliminando totalmente los Clorofluorocarbonos (CFC), Tetracloruro de Carbono (CTC), Halones y el Bromuro de Metilo.

Actualmente sólo los Hidroclorofluorocarbonos (HCFC) son las únicas sustancias agotadoras de la Capa de Ozono que se siguen utilizando principalmente en aires acondicionados, en aerosoles técnicos y en la industria de las espumas de poliuretano como parte de los sistemas de aislamiento térmico. Los HCFC son los sustitutos directos de los Clorofluorocarbonos (CFC) que se eliminaron totalmente en la década pasada y, además de dañar la Capa de Ozono, tienen un alto potencial de calentamiento global.

El consumo actual de HCFC en México es de 9 mil 151 toneladas. Este consumo significa, a su vez, un total de 11.6 mega toneladas de bióxido de carbono equivalente (CO2e), dado el potencial de calentamiento global que tiene cada una de estas sustancias agrupadas en los llamados HCFC. Por lo anterior, la SEMARNAT desarrolla el Plan Nacional de Eliminación de Hidroclorofluorocarbonos (HCFC). En sus dos primeras etapas (2013–2022), se tiene como meta la eliminación del 67.5% del consumo registrado en 2008.

Las actividades del Plan Nacional de Eliminación de Hidroclorofluorocarbonos (HCFC) incluyen el desarrollo de proyectos de eliminación del HCFC en la fabricación de espumas de poliuretano, equipos de refrigeración doméstica y comercial, y en aerosoles, así como la capacitación a técnicos en la eliminación de los HCFC como agentes de limpieza y en la sustitución de los HCFC en aires acondicionados por sustancias que no dañan la capa de ozono y con mayor eficiencia energética.

Adicionalmente a estas acciones, México ha iniciado el proyecto de destrucción de sustancias agotadoras de ozono (SAO) en desuso y que han sido recuperadas a través de los centros de recuperación y reciclado autorizados en México. Con este proyecto se ha fortalecido la capacidad nacional en la recuperación, acopio, transporte, monitoreo y destrucción ambientalmente adecuado de las SAO residuales, incluyendo la legislación y su aplicación.

La primera fase del proyecto consiste en la destrucción de 75 toneladas de SAO residuales a través de la tecnología de Arco de Plasma de Argón, una de las mejores tecnologías a nivel  internacional y la cual presenta las mejores ventajas ambientales por su prácticamente nula emisión de contaminantes a la atmósfera.

Asimismo ya se tiene identificado un inventario de aproximadamente 80 toneladas adicionales las cuales están contempladas para destruirse en una segunda fase del proyecto de destrucción, el cual fue aprobado por el Comité Ejecutivo del Protocolo de Montreal para la destrucción de 166.7 toneladas de SAO contaminadas y en desuso, esta segunda fase iniciará a principios de 2016.

Con los resultados de este proyecto, México demuestra que es factible establecer un modelo sustentable para el correcto manejo y destrucción de las SAO, siendo el primero en América Latina en contar con instalaciones y tecnología de punta para la disposición adecuada de este tipo de sustancias.

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